The Kid Detective: ¿Una resignificación del cine noir?

Reseña de 'The Kid Detective', una ópera prima brillante ignorada en esta temporada de premios.

The Kid Detective es la ópera prima del director Evan Morgan con guión de él mismo.  En esta historia seguimos a Abe Applebaum (Adam Brody), que de niño se dedicaba a ser el “detective” del pueblo, resolviendo casos para sus compañeros de escuela y para sus vecinos. Un día desaparece la hija del alcalde y todos ponen su confianza y esperanzas en nuestro protagonista quien, hasta el día de hoy, no ha podido resolver el crimen. 

En el tiempo presente, vemos a Abe en sus 30 sin poder resolver ningún gran caso hasta que Caroline (Sophie Nélisse) golpea en su oficina solicitando sus servicios para resolver el crimen de su novio asesinado.

‘The Kid Detective’. Dirección: Evan Morgan. Guión: Evan Morgan. Fotografía: Mike McLaughlin. Música: Jay McCarrol. Protagonizada por: Adam Brody. Duración: 99 minutos. Nuestra opinión: Excelente.

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Lo brillante de The Kid Detective es que se mueve 1 hora y 40 minutos entre las líneas sutiles del drama, el misterio y la comedia, que ella misma se propone, y lo hace de manera inteligente y cero pretenciosa.

Es, muchas veces, graciosa pero no sólo por los diálogos en tono cómico sino porque pone a los recursos audiovisuales al servicio de la comedia. Un montaje que no sólo acompaña esto sino que es NECESARIO para lograrlo. Recursos con sentido y con un objetivo que me recordaron a alguna película del glorioso Edgar Wright.

Por otro lado, el camino para la resolución del misterio es mucho más que un lado del argumento para mantener al espectador interesado en el filme: es una historia de redención. Acompañamos a un personaje que no tuvo una infancia normal, que vivió con mucha presión toda su vida y aún así está tratando de redimirse y mostrarle a todos que sabe quién es y que puede hacerlo. Empatizamos y queremos que lo logre.

El guión se toma su tiempo para construir todo lo que necesita para llegar al momento de mayor tensión de toda la película: una escena con dos personajes (el bien y el mal), sentados en una mesa hablando durante casi 8 minutos. La historia tiene dos giros, que no podrían ser mejores, en los que agradecemos habernos tomado el tiempo de mirarla.

Un estilo, argumento y fotografía que nos puede hacer pensar en una resignificación del cine noir, si es que eso es posible, o quizás un nuevo género en si misma. Sin dudas una gran ignorada del 2020 en esta temporada de premios pero que nos deja con ganas de saber qué más puede hacer este director luego de semejante debut.

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