Crítica de ‘Copilot’ – 21º Festival de Cine Alemán

El tercer largometraje de la realizadora alemana Anne Zohra Berrached le da un giro inesperado y polémico a los típicos dramas románticos.
Co-Pilot

Del amor puro e inocente a la abnegación tóxica, del fanatismo íntimo al horror global. ‘Copilot’, de Anne Zohra Berrached, hace de la turbulenta relación amorosa entre Asli (Canan Kir) y Saeed (Roger Azar), dos jóvenes universitarios extranjeros asentados en la Alemania Oriental de los 90’s, el eje para una inesperada reflexión sobre la historia geopolítica reciente, el fanatismo religioso, los choques socioculturales y, por supuesto, las relaciones humanas.

‘Copilot’ (‘Die Frau des Piloten’). Dirección: Anne Zohra Berrached. Guión: Stefanie Misrahi, Anne Zohra Berrached. Dirección de Fotografía: Cristopher Aoun. Producción: Razor Film Produktion, Haut et Court. Montaje: Denys Darahan. Reparto: Canan Kir, Roger Azar, Jana Julia Roth, Ceci Chuh. Duración: 118 min. Nuestra opinión: Buena.

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El filme nos hace recorrer cinco años de la vida de la pareja. Asli, de familia turca, es una promisoria estudiante de medicina; Saeed, de origen libanes, es un frustrado aspirante a piloto devenido en estudiante de odontología. Ambos, en lo profesional o en lo personal, se ven presionados por los mandatos familiares/culturales, al punto tal de dificultar la estabilidad vincular y la posibilidad del matrimonio. Con delicadeza y sensibilidad la directora logra abordar esos delicados tópicos productores de los conflictos sin caer en la banalización o en el exotismo —en el que muchas veces, sin quererlo, se incurre cuando se analiza o se habla de una cultura extranjera desde el cómodo seno de la propia. No es de extrañarse, ya en anteriores proyectos tocó aristas polémicas. En su largometraje, 24 Weeks (2016), la premisa es la decisión de abortar o no un feto diagnosticado con síndrome de Down.

Con gran dinamismo desde el montaje, la primera mitad del relato puede verse como una suerte de fusión entre una clásica historia de amor y un coming of age. Los vemos enamorarse, crecer (en lo físico/actoral hay un trabajo logradísimo) y comenzar tenuemente a marcar las directrices de sus vidas. Es la etapa de luna de miel. Poco a poco en el segundo y el tercer acto, el relato se va ralentizando y, al mismo tiempo, enturbiando y complejizando. Crecen los obstáculos para la pareja. Celos, presiones externas y secretos conducen a una dialéctica tóxica y paralelamente gana espacio la sub-trama geopolítico/religiosa. Quizás de lo más interesante; quizás no tan efectiva en su ejecución desde el guión y desde lo visual. Se hace bastante predecible en el trazo grueso por cierta repetición excesiva de tropos que terminan siendo contraproducentes y expositivos (la idea del co-piloto, por ejemplo).

Copilot

Sin embargo, no por eso el filme deja de ser audaz. Por una parte, es rescatable la intención del sello autoral: aunque haciendo uso de formas clásicas, se lucen dos o tres escenas que, de modo onírico, reflejan el mundo interno de los personajes. Por otra, es sumamente elogiable la perspectiva alternativa y arriesgada que se propone en relación al hecho histórico (tan maniatado) que se toca, con una intención clara de incomodar al espectador. Pero no desde el gore visual, sino desde la construcción matizada del personaje de Saeed que logra generar genuina empatía sobre la base de sus contradicciones. Es que más que incomodar porque si, Berrached busca incomodar para incitar a la reflexión. Y quizás le lluevan más insultos y críticas por ello que por acudir burdamente al morbo.

Bajo esa lógica de soslayar una bajada de línea moral occidental taxativa, en pos de complejizar y dar lugar a la reflexión y al diálogo, es que el final de ‘Copilot’ se siente coherente. La decisión de que no haya redención clara, el estiramiento de la abnegación, el sufrimiento y el amor ciego hasta casi la última escena, hablan implícitamente de lo respetuosa y desprejuiciada (manteniendo una posición claramente opuesta, es decir, sin caer en un relativismo cultural absurdo y delirante) que es la lectura de la cineasta alemana.

La podés ver en Cinépolis Recoleta (Vicente López 2050) los días viernes 17, sábado 18 y lunes 20 de septiembre.

Funciones, horarios y entradas para el Festival de Cine Alemán.

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