Crítica de ‘This Much I Know to be True’, documental de Nick Cave (MUBI)

Este nuevo documental, dirigido por Andrew Dominik, retrata la caótica relación personal y creativa entre Nick Cave y Warren Ellis.

Nick Cave presenta su nuevo documental This Much I Know To Be True’, dirigido por Andrew Dominik y fotografía a cargo de Robbie Ryan, que ya está disponible en MUBI. Este audiovisual es la perfecta fusión entre el registro en vivo de algunas canciones de sus últimos dos discos y el vínculo creativo entre Cave y Warren Ellis.

Dirección: Andrew Dominik. Producción: Beth Clayton, Isaac Hoff. Fotografía: Robbie Ryan. Compositores: Nick Cave, Warren Ellis. Participan: Earl Cave, Marianne Faithfull. Nuestra opinión: Excelente.

|Te podría interesar: LAS 10 MEJORES PELÍCULAS DEL 2022 (POR AHORA)

‘This Much I Know to Be True’, que toma su título de una línea de la letra de ‘Balcony Man’, la última canción de su disco ‘Carnage’, comienza con Nick Cave mostrándonos una serie de figuras en cerámica que hizo durante la cuarentena donde retrata distintos períodos de la vida de cierto ‘diablo’.

Rápidamente nos movemos hacia su vida como músico y compositor “tras bambalinas” y una de las líneas centrales de este film será la correspondencia que responde a sus fanáticos donde le hacen toda clase de preguntas existenciales relacionadas con la vida y la muerte y el sentido, donde él responderá, por ejemplo:

Ahora soy mucho más feliz de lo que era antes. Eso no quiere decir que no luche. Pero, para mi, la felicidad no es lo más importante. Es tener noción de que las cosas tienen significado. […] La naturaleza misma del mundo es significativa. Y las personas son seres significativos.” pudiendo diferenciar, pareciera por primera vez, su sentido de existencia con su trabajo.

En todo este trabajo, como en cada experiencia que vivamos con Nick Cave, está puesto su corazón y su dolor. Pareciera que se nutre de ese dolor y se regocija en él para transformarlo en algo mucho más poderoso y especial. Tanto en su manera de escribir, componer o hacer cerámica… siempre hay un pedazo de su corazón ahí.

Otra de las líneas troncales de este documental es su caótica relación personal y creativa con Warren Ellis, compositor experimental. La colaboración musical y sonora de Ellis en esta obra es trascendental para lograr un efecto casi religioso a las performances en vivo utilizando dándole un tinte de góspel a la cuestión.

Todo el documental está filmado en cámaras montadas en carros que el director no tiene intención de esconder, mostrándote el artificio de la creación tal como cuando vemos a Cave y Ellis trabajar en su día a día.

nick cave this much i know to be true

Nick Cave nos entrega, nuevamente, su corazón y su alma sin pedir nada a cambio. Se abre enteramente y se deja interpelar.
De alguna manera nos hace sentir que no somos contemporáneos a él sino que él lo es a todo. Una especie de Dios supremo que entendió algo que nadie pudo y eso le permite vivir constantemente entre la tierra y el cielo como el traductor perfecto entre lo divino y lo terrenal. El dolor terrenal lo transforma en el arte más etéreo y los sentimientos más celestiales los traduce a sentido.

Artículos relacionados

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimos artículos