Crítica de ‘Triangle of Sadness’, la vomitiva sátira de Ruben Östlund

triangle of sadness ganó la palma de oro
El director de 'The Square', presentá en el NYFF60 'Triangle of Sadness', su segunda película en ganar la Palma de Oro en Cannes.
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triangle of sadness ganó la palma de oro
4.0 out of 5.0 stars

«Lo bueno del cine es que durante dos horas los problemas son de otros», dice una frase célebre sobre el séptimo arte. Si sumamos a Triangle of Sadness a esa idea, es válido agregar que «nos podemos reír de los problemas de otros». Desde siempre las historias han señalado a los poderosos y millonarios. Hay algo ahí que la mayoría de las veces molesta e incómoda. Rápidamente se nos viene a la mente la reciente Parasite, si tratamos el tema de clases de manera elegante. Pero si lo queremos hacer de manera irónica, Ruben Östlund es el hombre. Sus más reciente trabajos (Force Majeure, The Square) ya lo venían anunciando, pero en este último film ganador de la Palma de Oro en Cannes, se llega a otro nivel.

Dividida en tres capítulos, Triangle of Sadness primero presenta de Carl y Yaya (Harris Dickinson y Charlbi Dean, quien lamentablemete murió el pasado 29 de agosto). Ambos modelos, mantienen una relación porque es bueno para sus imágenes. No tienen mucho dinero, pero consiguen cosas gratis ya que ella es una influencer. Pero, aun así, precisamente las discusiones por el dinero son las que mueven las acciones de los personajes. Una pareja sexy y vacía. Incluso, Carl es presentado bajo el ejercicio de «H&M :), Balenciaga :/». Más que un simple juego se trata de un tono falso con el que vive su vida.

TRAILER DE ‘TRIANGLE OF SADNESS’

La segunda parte está ubicada en un lujoso yate. Nuestra pareja principal formará parte de esta experiencia ya que Yaya consiguió un canje. Como si se tratará de un virus, lejos de juzgar (o no) ahora vemos el mismo tono falso en todos los que van a bordo. Incluyendo a los trabajadores. Menos, por supuesto, Woody Harrelson. Y es que si hay alguien en el cine que representa el «me chupa un huevo», es Harrelson. Él es el capitán del yate. Uno de los mejores castings del año.

Pasaran muchas cosas dentro de este viaje. Todas muy graciosas, con un sentido de ser. Otras muy incomodas. Para esta altura el que este leyendo esto debió haber visto la película, pero si no es así, de ser una persona sensible a los vómitos, recomendamos ir con una bolsa por las dudas. Mejor directamente vayan sin cenar.

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La última parte se sitúa en una isla en la cual cambian los roles. Ya que, allá, donde se encuentra el sistema, algunos están condenados a ser algo para siempre. Pero, en tierra virgen, el capitán (o la capitana) será el más fuerte, no el que tenga la mayor cartera. Nuestros personajes tendrán que sobrevivir en la isla. El problema es que son tan ciegos, que no se dan cuenta que la respuesta está frente a ellos. Este contexto final es muy inteligente. El poder o la plata nublan la mente. A la hora de descubrir la verdad hay dos respuestas. La primera de la «pobre» es no volver atrás y mantener el poder a toda costa. Y, por su parte, la de la «rica», la de no aprender nada.

Triangle of Sadness es una gran sátira. Es muy graciosa y maneja una escala superior a la de las anteriores películas del director. Ciertamente por momentos se siente que no tiene un rumbo claro. Suceden cosas inconexas. Son como varias viñetas que solo las une la burla hacia los poderosos. Como en todo hay dos historias. Una de risa, y otra con aire de un odio naturalizado que como sociedad expresamos cada vez que podemos. ¿Los ricos son malos solo por ser ricos? Queda en cada uno. Aun así, el film está muy bien logrado. Si hay que señalar algo es que era necesario tener a Woody Harrelson más tiempo en pantalla. Un despropósito no tenerlo en la isla.

FICHA TÉCNICA

Triangle of Sadness (2022). Escrita y dirigida: Ruben Östlund. Elenco: Harris Dickinson, Charlbi Dean, Woody Harrelson, Vicki Berlin, Dolly De Leon, Alicia Eriksson, Timoleon Gketsos, Zlatko Buric, Henrik Dorsin, entre otros. Fotografía: Fredrik Wenzel. Edición: Mikel Cee Karlsson, Ruben Östlund. Duración: 2 horas 30 minutos. Nuestra opinión: Muy buena.

Esta crítica forma parte de nuestra cobertura del New York Film Festival 60

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