Esta película tiene buenas persecuciones de autos aunque el resultado final es decepcionante.
Samara Weaving de a poco se hace un nombre en el cine de género. Con Ready or Not saltó al estrellato y poco después apareció en Scream VI. En esta crítica te contamos porque la película Velocidad Salvaje es una incursión en el cine de acción y policial que termina siendo una experiencia agridulce.
La película sigue a Edie (Weaving) una joven que trabaja en un banco y trata de finalizar sus estudios. Oculta un pasado criminal: desde adolescente fue conductora para distintos robos de bancos y otras actividades criminales. El pasado la alcanza cuando se entera que está embarazada de John (Karl Glusman), un delincuente de poca monta que siempre está en problemas y que conoció cuando ambos eran adolescentes.
El joven tiene una deuda de tres millones de dólares con Nico (Andy García), líder criminal de la ciudad de Portland. La solución que le ofrece es robar un casino. Aunque no quiera, Edie, a quien apodan ‘Eenie Meanie’, será la conductora. El robo no será fácil, ya que se enfrentará a Perm (Marshawn Lynch), un conductor rival.
La película sobre la mitad del metraje pone el freno de mano. En sus primeros minutos a una divertida persecusión, diálogos ágiles y buenas actuaciones de Weaving y García (hace años que no se veía una buena actuación de él), le sigue una segunda parte donde todo se torna más grave y dramático. Sabemos más del pasado del personaje de Weaving, de la relación con su padre (Steve Zahn) y hay varios minutos en los que vemos como John se entera y se hace a la idea de que será padre.
Esto le juega en contra y mucho a la película. Solo para enumerar en su primera hora hay disparos a quemarropa, debates sobre las bondades de la cocaína y autos que destruyen calles. Todo tiene un bienvenido tono a la Steven Soderberg en La Gran Estafa y algo del Tarantino de los noventa.
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Pero luego el relato vira y queda en punto muerto por 20 o 25 minutos para aportar densidad dramática, con una banda sonora que remarca sobre lo serio que es todo. La película incluso termina con este tono y busca de fondo dejar alguna reflexión sobre lo mal que pueden hacer algunas personas en su entorno familiar, pero las dos partes no conjugan bien.
Es una lástima porque las persecuciones vehiculares son muy buenas, sobre todo la del clímax en el casino y Weaving incluso aprendió a manejar para hacer algunas de las escenas de riesgo. Si muestra que es una actriz que no le teme a los géneros, aunque está película termina siendo una experiencia algo fallida para un espectador que busque diversión y se termine encontrando con un relato por momentos demasiado solemne y edulcorado.
2.5/5
Velocidad Salvaje la película ya está disponible en Disney+