Vimala Pons: «Lo que me gusta más de Pequeña Flor es que es una película muy ligera pero no del todo» (EXCLUSIVA)

Vimala Pons habló en exclusiva con Bendito Spoiler sobre los desafíos de trabajar en otro idioma y los temas que subyacen a la comedia negra de Santiago Mitre.
Facebook
Twitter
WhatsApp

Vimala Pons posaba para el fotógrafo subiéndose a las letras gigantes del BAFICI que instalaron a modo de banner en el punto de encuentro para la prensa, cineastas y demás trabajadores del Centro Cultural San Martín. Desde la organización, un muchacho con remera negra le pidió que se bajara, algo que la actriz francesa hizo con rápidez y sin inconvenientes. Poco después dos jóvenes voluntarias le pedirían una selfie, a lo que Pons accedió con una sonrisa e intercambiando algunas palabras de su idioma predilecto.

Esa frescura y energía se podía ver un poco en Lucie, su personaje en Pequeña Flor, la película dirigida por Santiago Mitre que protagoniza junto a Daniel Hendler, que fue el film de apertura de la 23 edición del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente y que se estrenará en unas semanas comercialmente. La película cuenta la historia de José (Hendler), un caricaturista que se queda sin trabajo en una ciudad francesa y Lucie, su pareja, que acaba de ser madre. La rutina de ambos se verá trastocada por personajes demenciales como un vecino inmortal y un terapeuta psicópata, entrando en el terreno del género fantástico, pero sin desligarse de lo que es esencialmente, una comedia romántica.

Con una carrera en su mayoría en territorio francés, la intérprete de 36 años nacida en la India y que también es artista circense, le aporta una cuota de efervescencia a un film extraño, una fábula lúdica y oscura que habla de las relaciones de pareja.

Pons también es el “corazón” de la película, en el sentido que es la conexión emocional del espectador con el relato, un interés romántico alejado de los estereotipos. Lucie es una madre primeriza con dificultades para relacionarse con su hija pero resolutiva y que toma las riendas de una relación en crisis. Hay futuro en su talento para la comedia y no es de sorprender que de a poco, se la escuche en más proyectos.

Con la ayuda de un intérprete, Julían y algo cansada por toda una mañana de entrevistas sobre la película, la actriz, entre largas pausas para tratar de entender las preguntas en otro idioma, respondió amablemente y con esa buena energía que también se percibe en el film de Mitre. (Aclaración: la entrevista fue editada para una mejor lectura y en base a las traducciones que realizó el intérprete y los propios aportes de la actriz, que respondió parcialmente en español. Contiene spoilers).

|Te podría interesar: CRÍTICA DE ‘PEQUEÑA FLOR’, DE SANTIAGO MITRE CON DANIEL HENDLER (BAFICI 2022)

La noche de apertura del martes que pasó ¿Fue la primera vez que viste proyectada Pequeña Flor en pantalla grande?

-La vi en Francia hace un año y medio pero estaba con otro montaje y no había público, solo estaba con Sergi López y una productora francesa, no fue lo mismo.

¿Cómo sentiste la recepción del público?

-Podía sentir que la peli de Santi era muy esperada y que había mucha atención. Porque la peli no estuvo para festivales normales como Cannes, donde no seleccionan películas así, la comedia nunca se premia.

No es una película tanto para Cannes…
No. Lo que sentí es muy extraño, porque hace dos años y medio hicimos la filmación y había una energía bloqueada que debía salir y sentí que el público estaba un poco como “¿Santiago Mitre está haciendo esto? es una comedia muy… una locura”. Pero al mismo tiempo la gente se rió mucho y es lo que me gusta de la comedia, porque es muy generosa y al mismo tiempo la energía que te vuelve es enorme, comparada a los dramas.

La película es una coproducción entre varios países: Francia, Argentina, España y Bélgica ¿Cómo fue trabajar entre personas de distintos lugares, en distintos idiomas?

-Hicimos la filmación hace dos años y medio y en este momento, es la primera vez que estoy en Buenos Aires. No hablo castellano, solamente lo que aprendí en la escuela, pero es el de España, que es muy distinto al de Argentina.

Trabajé con una coach llamada Barbara, una mujer increíble de Argentina que vive en Francia, cerca de mi departamento. Ella me enseñó el acento, el vocabulario de este país.

En la filmación solo hablábamos con Daniel Hendler y Santiago Mitre, en español y un poquito en inglés. Hice un trabajo enorme, para ser capaz de actuar en otro idioma, pero también para hablar afuera de las tomas para entender lo que quería el director.

¿Cómo fue que conociste a Santiago? ¿Fue por un casting o pensó en vos directamente?

Fue un casting por video. Santiago vió las películas que hice en Francia como actriz, pura comedia, comedia, comedia (sic) y yo ví sus películas, La Cordillera (2017), Paulina (N. de R. también conocida como La Patota, 2015) y El Estudiante (2011). Me interesaba mucho el hecho de que Santiago hiciera un cambio de registro para esta película.

Si, sus películas anteriores son muy políticas..

Si, muy serias, dramáticas. Pero lo que me gusta más de Pequeña Flor es que es una película muy ligera pero no del todo. Porque hay temas como la muerte, el amor, la separación, el renacimiento, la depresión, que se encuentran con una ligereza de comedia y eso crea una tensión muy singular.

Ese es el gran hallazgo de la película, que se maneja en esas dos vías, en un tema tan serio como lo es una crisis de pareja, con hechos fantásticos, de este padre de familia que mata todos los días a su vecino inmortal. Es antipático hablar del significado de las películas, pero para vos ¿Cuál es el tema más valioso que toca?

-Creo que lo que me gustaba más en el guión y el tema más fuerte a mi entender es la separación. En la vida todo el tiempo debemos separarnos. El hecho de separarnos es lo que nos permite renacer y también que cuando se pierde el humor, se pierde el amor.

Y algo que es muy argentino y que no podría haber ocurrido en una película francesa, es el momento en que Sergi López (quien interpreta al terapeuta Bruno), dice “saben porque vivimos una época de mierda, porque la gente quiere renacer todo el tiempo, pero no quiere morir”. En una película francesa, no se hubiera dicho porque lo tildarían de demasiado didáctico. Pero el hecho de que se diga en una película argentina, creo que subraya el tema principal.

Otro tema interesante de la película es el idioma, el lenguaje en común para relacionarse y como es punto de conflicto. El personaje de Daniel Hendler es reticente a aprender francés. ¿Vos dirías que en Francia hay una defensa del idioma nativo? ¿O es algo de la película?.

No hay una intención patente de proteger la lengua francesa en Francia. Lo que sí puedo decir es que en esta película las personas que mejor se entienden no es a través del idioma, si no a través de su cuerpo. Como la relación que tiene Daniel Hendler y Melvin Poupad (quien actúa como el vecino inmortal). Que si bien es una fantasía, logran comunicarse bailando, tomando vino e imaginando que uno de ellos es asesinado.

El tema de la corporalidad, de los cuerpos es interesante. La película empieza con un parto, muy gráfico, muy real. Más adelante en la película hay una escena en que Hendler ahorca al terapeuta, ¿Cómo trabajaron esas escenas para que se sintieran tan reales?

-Hay algo que me gusta mucho de esta película que es el cambio de registro. Porque el parto es muy real, pero al mismo tiempo es gracioso. También cuando bailamos con Dani en una escena, hay una coreografía grupal, que en la realidad no pasa.

Hay un cambio de registro todo el tiempo y yo creo que la vida es exactamente lo mismo. Cambiamos de registro todo el tiempo, es la tensión entre todos esos registros que da la emoción de la película, creo.

¿Qué otros proyectos tenés en agenda?

Estoy en la mitad de una gira de mi obra de circo moderno, que se llama el Perimetro de Denver, que escribí y que presenté en Francia y en países cercanos y espero estar aquí para hacerla, en dos años tal vez. También voy a participar de «Vicente debe morir» con un actor francés que me gusta mucho que es Karim Leklou y dirigida por Stephan Castang. Es una primera película que es contraria a Pequeña Flor. Es la historia de un hombre en un día de su vida, dónde todo el mundo quiere matarlo. Estoy todo el tiempo en este tipo de historias, pero me gustan mucho.

Seguí al BAFICI con su catálogo en la página web oficial.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

REDES SOCIALES

ESCUCHA NUESTRO PODCAST

teoría cinéfila

TWITTER