BAFICI 2021: Bandido (Película apertura)

Roberto Benitez (Osvaldo Laport), mejor conocido como el "Bandido", es un cantante popular que ya vivió sus mejores años.
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El Bandido cantando.

La segunda película de Luciano Juncos abrió el 22o Bafici en el Multiplex Belgrano y el Anfiteatro de Parque Centenario.

Roberto Benitez (Osvaldo Laport), mejor conocido como el «Bandido», es un cantante popular que ya vivió sus mejores años. Con signos de fastidio, cansancio y depresión, está decidido a decirle adiós a los conciertos, giras, autógrafos y selfies. Sin embargo, un encuentro delictivo le cayó del cielo para volver a encontrar esa energía que alimenta su pasión por el canto. Una historia que encuentra el noble afecto que puede producir el sentido de comunidad, los encuentros artísticos, las motivaciones políticas y los viejos amigos.

Bandido (Argentina-España/2021). Dirección: Luciano Juncos. Elenco: Osvaldo Laport, Juan Manuel Lara, Hernán Alvarellos, Victoria Ríos, Magdalena Combes, Juan de Battisti y Maico Pradal. Guion: Luciano Juncos y Renzo Felippa. Fotografía: Nadir Medina. Edición: Luciano Juncos y Rodrigo Melero. Dirección de arte: Florencia Wehbe. Sonido: Pamela Soulé y Patricio Tosco. Música: Álvaro Fombellida. Producción: Dalmira Tobal, Eduardo L. Sánchez y Rafael Álvarez / Hiperkinesis Films, Dalmira Films, El Médano Producciones, Amania Films. Película inaugural del BAFICINuestra opinión: Muy buena.

Tras un concierto y mientras va al baño natural en plena ruta, Roberto Benitez le avisa a su manager Antonio (Juan Manuel Lara) que necesita parar. Cosa que a los 5 minutos de iniciada la película ya lo podemos esperar por la forma como actúa, asiente y se mueve el cantante veterano. Dispuesto a cumplir con sus últimas obligaciones contractuales, decide poner las pocas fuerzas que le quedan en cumplir con su trabajo, pero eso no parece bastar. Laport, quien parece ejemplificar al antihéroe perfecto, maneja las muecas, respiración y los ojos de un desganado total que parece estar a punto a de cuestionarse en voz alta si ha hecho las cosas bien en su vida o no. Su único refugio parece ser su hija (Victoria Ríos) quien le cae de sorpresa a la casa.

Luego de un fallido ensayo, mientras pasa en su auto por un barrio, es asaltado por un grupo de pibes que lo dejan sin nada. Sin embargo, y quizás por la presencia cercana de un «cura», ocurre un milagro. El mal rato de un robo ocasiona que se consiga con Rubén (Hernán Alvarellos) un viejo amigo y compañero de conciertos que vive en el mismo barrio.

El encuentro con Rubén genera que el Bandido puedan vivir y transitar por situaciones que le permiten encontrarse consigo mismo. Aun que sea por un rato, logra conectar con su faceta más esperanzadora y motivadora. Regresa a una época donde los conciertos no se trataban de dinero sino de un experiencia más cercana y humana. Juncos, logra captar muy bien esta recarga de energías en Roberto gracias a muchos primeros planos. Especialmente en uno donde el barrio se prepara para un evento y el Bandido asiste para ofrecer a ayudar. Por un momento la cámara se queda con y se puede notar como la energía de esta comunidad es absorbida por él.

En 95 minutos, Osvaldo Laport nos entrega una actuación muy noble y correcta, sin agitamientos excesivos ni tonos de voz altos, es más una cara de poker dura pero tierno internamente. El Bandido es una película que tiene todo para hacernos salir de las salas con el corazón un poco más limpio, por eso, y a pesar de que apenas está comenzando el festival, no imagino un mejor film para la apertura.

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