Crítica de ‘Crimes of the Future’, de David Cronenberg

Presentanda en el Festival de Cannes, 'Crimes of the Future' encarna el retorno de la 'Nueva Carne' al cine de su principal exponente.
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crimes of the future

David Cronenberg presenta en una pequeña historia de dos artistas, un futuro distópico en el cual en materia de crímenes se destacan las mutilaciones en vivo con el fin de un placer sexual. Para el momento que leas esto probablemente ya lo sabrás, pero si no, te aviso que la cirugía es el nuevo sexo. ‘Crimes of the Future’ es el retorno del autor al terreno de la Nueva Carne fusionado con los escenarios conspiranoicos, empresariales y politicos que ha examinado en algunas de sus últimas películas como A History of Violence (2005) o Cosmopolis (2012). Exponiendo una vieja conocida fascinación por los órganos, David Cronenberg a sus 79 años entrega probablemente su obra más completa.

Crimes of the Future (2022). Escrita y dirigida por: David Cronenberg. Elenco: Viggo Mortensen, Léa Seydoux, Kristen Stewart, Scott Speedman, Welket Bungué, Don McKellar, Yorgos Pirpassopoulos, Tanaya Beatty, Nadia Litz, Lihi Kornowski y Denise Capezza. Fotografía: Douglas Koch. Edición: Christopher Donaldson. Música: Howard Shore. Duración: 107 minutos. Nuestra opinión: Muy buena.

El cuerpo de Saul Tenser, interpretado por Viggo Mortensen, sufre de una evolución acelerada que produce constantemente nuevos organos que ponen su vida en peligro, para ello cuenta con Caprice (Léa Seydoux) su asistente y una especie de pareja que realiza las cirugías para extraer estos órganos. Ambos viven de hacer presentaciones clandestinas donde Caprice saca estos órganos sin anestesia como si se tratara un acto sexual que deriva en nuevo tipo de arte. Cronenberg romantiza y sexualiza el horror y la fascinación gore del cuerpo humano. Todo un reto para la audiciencia, este o no familiarizado con el autor.

Kristen Stewart por su parte interpreta a Timtlin una trabajadora del Registro Nacional de Órganos, ya que la llegada de nuevos órganos presenta una serie de debates filosóficos y fisiológicos que deben ser seguidos por el estado. ¿Qué es lo que hace a un humano ser un humano? ¿Es solo sus datos genéticos? ¿Qué pasa si alguien nace con un nuevo código genético? ¿Ya no lo es? Molesta, y un tanto entrometida, Timtlin se dejará llevar por la fama y deseo sexual que tiene con Saul y se convertirá en una especie de aliada. Es importante entender que Crimes of the future va por doble vía. El placer de la nueva carne y el debate político que se crea alrededor de la situación. Incluso, para un momento seremos participe de lo que parece ser el inicio de una revolución. Sin embargo, el autor no le interesa mucho responder esas preguntas, quedará en la audiencia. Se centra más bien en el camino de Mortensen y lo rebulsivo, pero hermoso, que sale de su cuerpo.

«La versión más accesible de la Nueva Carne sería una transformación física del significado de la existencia humana. Ciertamente esto ha llevado las transformaciones al plano psicológico desde el principio de la raza humana. De hecho, nos hemos transformado también de manera física. Somos físicamente diferentes de nuestros ancestros, en parte a causa de lo que ingerimos y en parte a causa de objetos como las gafas, la cirugía, etc. Podríamos sin embargo franquear un paso suplementario; se podría hacer brotar otro brazo, intercambiar órganos sexuales o procrear sin órganos sexuales per se. Hablo de la posibilidad de que los seres humanos sean capaces de mutar a voluntad, aunque les lleve cinco años completar esa mutación»

(David Cronenberg)

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Crimes of the future inicia con un niño que come, ante la mirada de su madre, un tacho de basura plástico. Escena siguiente la madre asfixia con una almohada a su hijo hasta morir para luego introducirnos a Tenser. A primera vista parece que el personaje de Mortensen es ese niño que habrá sobrevivo de alguna manera, pero no es así, sin embargo, para el final podremos conseguir a ese niño en Saul Tenser. El film muestra cierto optimismo que parece cerrar el arco de su personaje. Naturalmente queda un sabor agridulce al final de la película, son muchas las preguntas que quedan y un mundo entero por explorar, pero justamente buscar eso sería antinatural para el autor. En otras palabras: no somos dignos para que Cronenberg entre en nuestra casa; pero una escena de la Nueva Carne bastará para sanarnos.

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