Crítica de ‘El Reino’, la serie argentina de Netflix sobre política y religión

La serie de 8 capítulos está creada por la dupla Piñeiro-Piñeyro, se convierte en una de las producciones más grandes en la historia del país.
Facebook
Twitter
WhatsApp
El REINO

Con 8 capítulos El Reino se posicionan no solo como la serie del momento en la Argentina, sino como en una de las más grandes (o la más grande) a nivel producción en la historia del país. Con Netflix detrás, la historia cuenta con un gran elenco, una variedad de locaciones y una narrativa que entra en los parámetros de esta época dorada de la televisión. Principalmente se trata de un thriller político y religioso que logra mantener una buena expectativa en todo momento.

El Reino (2021). Creadores: Claudia Piñeiro, Marcelo Piñeyro. Dirrección: Marcelo Piñeyro, Miguel Cohan. Guion: Claudia Piñeiro, Marcelo Piñeyro. Elenco: Chino Darín, Nancy Dupláa, Joaquin Furriel, Peter Lanzani, Mercedes Morán, Diego Perreti. Música: Nico Cotton. Disponible en: Netflix. Nuestra Opinión: Buena.

El Pastor Evangélico Emilio (Diego Perreti) dirige una de las iglesias con más seguidores fieles del país. Es todo un líder carismático que logra convencer a cualquiera. La ambición lo lleva a acercarse a un escenario donde se suma a un nuevo partido político, presentándose como vicepresidente de la República en las próximas elecciones. Sin embargo, su compañero de fórmula es asesinado ante la vista de miles durante el anuncio de campaña. A pesar de saber quién cometió el acto se desconoce el motivo, desatando así una investigación profunda por parte de los mismos miembros de la iglesia y del orden judicial.

El Reino cuenta con aciertos que vale la pena mencionar. A pesar de llevar una historia interesante el peso de la trama lo cargan las actrices. Mercedes Morán y Nancy Dupláa son las verdaderas estrellas de la serie. Morán (La Pastora Elena), esposa de Emilio. Es realmente la que maneja los hilos de la iglesia. Siempre va con un paso adelante. En todo momento se encomienda a Dios y a Cristo, convirtiéndose en la representación genuina de aquel sector religioso que realmente cree que tiene el poder de Dios en sus manos. Por otro lado Dupláa es Roberta, la fiscal designada al caso y que irónicamente la más santa. Sin intereses extras solo quiere hacer bien su trabajo. Aún así, la serie se empeña a mostrarnos siempre el lado malo del mundo. A pesar de tener las mejores intensiones termina derrotada. Ambas muestran los extremos más reales de la serie.

|Te podría interesar: ‘TIEMPO DE REVANCHA’: EL MUDO QUE MÁS TENÍA PARA DECIR

De igual forma El Reino coloca como protagonista al Pastor, al Chino Darín (Julio Clamens) y Joaquin Furriel (Rubén Osorio), ya que son los que llevan más tiempo en pantalla. Sus acciones irán llevando a la trama a lugares conocidos como los medios, la corrupción, la política y especialmente la religión. Este última es la verdadera piedra angular de la serie.

Por lo general las historias de religión terminan siendo poco satisfactorias. Algunas cierran sus arcos con una excesiva propaganda hacia el culto que no es para todos. Otras asumen el otro extremo y dejan entrever que todo es una mentira. Esta ficción encuentra el equilibrio. Hay desgracias y milagros. El “demonio” está ganando la batalla, pero un niño que parece tener los poderes de un Jedi demuestra que todavía hay bondad en el mundo. El principal problema de las series es que son muchas horas invertidas y al final no te dejan nada. Durante la escena del micro, El Reino me dejo una sensación de esperanza. Eso me basta.

Esto no hace escapar a la producción de las falencia de las serie. Netflix quiere manejar siempre la fórmula de los capítulos de diferentes duraciones que viven en una constante persecución. Vive a la sombra de las famosas cajas de J.J. Abrams. Por eso hay muchas historias paralelas que no son desarrolladas y terminan sobrando. Existen con la intención de llamarte la atención. Por eso es que solo escuchamos una vez que la fiscal quiere tener hijos y no puede. Por eso de repente una voz en ingles explica que Osorio es una especie de agente americano. O por eso hay una chica que justamente trabaja en un centro de escuchas. Un relleno constante de cosas que no suman nada.

La verdadera incógnita que genera esta serie es si va a tener éxito a nivel mundial. Toca temas universales y está diseñada para desembarcar en cualquier país. Son pocas las ocasiones en las que se hace referencia algo realmente argentino. Incluso en la reciente The Suicide Squad se mencionan a la pasada más elementos oriundos que El Reino. De igual forma esto no es necesariamente un error.

El Reino pasa con una buena nota su primera temporada porqué existen muchos elementos por explorar en una hipotética segunda entrega. Siempre que se invierta dinero en hacer un producción nacional con posible venta al exterior es algo de aplaudir. Ojala los números den para que el gigante rojo y sus colegas giran la mirada más veces para acá.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

REDES SOCIALES

ESCUCHA NUESTRO PODCAST

teoría cinéfila

TWITTER