Crítica de ‘Pig’, ópera prima de Michael Sarnoski con Nicolas Cage

En Pig, Nicolas Cage encarna a un personaje que vive en un bosque con una cerda. Cuando esta es secuestrada, él hará todo para recuperarla.
Facebook
Twitter
WhatsApp
Nicolas Cage y su cerdo

A mediados de los 2000 se inició una corriente dentro del cine americano que promovía (y aún lo hace) la idea de que Nicolas Cage es un mal actor. Esto sumando al retiro paulatino del intérprete de Hollywood y un par de memes que nunca faltan, colaboraron mucho hacia esta premisa. Sin embargo, los últimos trabajos del ganador al Oscar por Leaving Las Vegas que están vinculados a un cine mucho más independiente como lo es Pig, dejan entrever una verdad absoluta hacia ese colectivo. Aquel que duda de Cage, debe volver a nacer.

Pig. Guion y dirección: Michael Sarnoski. Elenco: Nicolas Cage, Alex Wolff, Adam Arkin, Nina Belforte, Cassandra Violet, Julia Bray, Elijah Ungvary, Beth Harper, Brian Sutherland, David Shaughnessy y Gretchen Corbett. Fotografía: Patrick Scola. Edición: Brett W. Bachman. Música: Alexis Grapsas y Philip Klein. Duración: 92 minutos. Distribución: NEON. Nuestra opinión: Muy buena.

Pig es una en muchas películas. Puede ser parte del universo de John Wick, sucursal de El Club de la Pelea, cercana a Ratatouille, un revisionado a Buscando a Nemo, un documental sobre la caza de trufas, e incluso puede ser una comedia absurda. El film cuenta con un repertorio de aproximaciones que descolocan al espectador quien quiere adivinar el futuro inmeditado de la historia sin éxito. Michael Sarnoski se toma la tarea de darle a la audiencia pequeñas cuotas de información que podrían conducir a lugares muy extraños, sin embargo solo pasan a saludar. Ya desde su póster el film juega con nosotros haciéndonos pensar que se trata de una película contextualizada en el pasado, cuando se trata de un hombre que vive en el pasado.

A las afueras de Portland en un bosque encontramos a Rob (Cage), un hombre mayor que vive solo y alejado de la civilización por decisión propia. Pero tiene a una amiga. Vive con él una cerdita que lo ayuda a conseguir trufas naturales que se encuentran debajo de la tierra y son parte de los platillos más importante de los restaurantes de Portland. Este le vende lo que consigue a Amir (Alex Wolff) su único contacto con otro humano y un pequeño comerciante. El conflicto inicia cuando en el medio de la noche un grupo de personas entra a la fuerza a robarle a su adorada amiga y lo deja inconsciente. Así, inicia la travesía de Rob en recuperar a su amiga. Para eso deberá volver a la ciudad y revivir a su pasado.

Pig resulta ser una película que hable de un hombre abatido en un constante duelo. Congeló su vida dentro de un bosque para evitar a toda costa enfrenta la realidad. Supo lo que es estar en la cima pero nunca quiso entender lo complejo que es la vida. Es una historia muy intima donde solo unas pocas miradas y palabras de Cage bastan para sentir el gran peso con el que vive. La cerdita es más que una cerdita, es la única luz que tiene en su vida. Atrás queda el interesante mundo con peleas en los suelos que nos presenta Sarnoski. Todo es solo una excusa para ver a un hombre una vez más recibiendo un fuerte golpe.

No se trata de solo un gran merito de su director, quien con esto presenta una ópera prima muy notable. Habrá que seguirle la pista. Además es de destacar el trabajo de fotografía de Patrick Scola, quien logra captura lo pesado que lleva consigo el protagonista. De Pig solo queda decir que en este momento tan crítico para el cine es una verdadera lástima que no lleguen a la salas argentinas.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

REDES SOCIALES

ESCUCHA NUESTRO PODCAST

teoría cinéfila

TWITTER