Crítica: Kimetsu no Yaiba (Demon Slayer) el ánime del momento

Demon Slayer se ha convertido en el fenómeno ánime que cautiva tanto a seguidores fieles como a casuales de la animación japonesa
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A mediados de 2019, en Japón se lanzó finalmente la versión animada del manga nacido 3 años antes, Kimetsu no Yaiba, o como es conocido en inglés, Demon Slayer. Sin embargo, el boom en particular de este anime en occidente es relativamente reciente, en primer lugar, precedido del exitoso recibimiento que tuvo en Japón y las buenas críticas tanto de la versión impresa como la animada. Y en segundo lugar, la distribución masiva que tuvo al ser lanzada en Netflix Latinoamérica y frente a un mercado entusiasta de la animación japonesa el éxito tendría que ser internacional.

Pero pasa algo curioso con Demon Slayer, ya que a pesar de pertenecer al género shonen al igual que infinidad de ánimes más, existe un diferenciador difícil de describir, y es que la serie creada por Koyoharu Gotoge, tiene un imán que atrae y vuelve fan tanto a seguidores de ánime como a espectadores casuales.


Es tanto el éxito y fanáticos que tiene la serie especialmente en Japón, que la película que procede el final de la primera temporada Kimetsu no Yaiba: Mugen Train, rompió distintos records en el mundo, tales como: la película ánime más taquillera de la historia, dejando atrás la legendaria El Viaje de Chihiro de Hayao Miyazaki, o también la película más taquillera del mundo en 2020 aún cuando su estreno fue en octubre de ese año.

Personajes principales

Demon Slayer

Ambientada en la era Taisho (Japón de 1912-1926), Demon Slayer cuenta la historia de Tanjiro Kamado, quien vive con su madre y hermanos en las montañas, recolectando carbón para después comercializarlo en el pueblo cercano. Todo cambia cuando su familia es asesinada por un demonio y convirtiendo a su hermana Nezuko en uno de estos seres. Tanjiro, al notar que Nezuko aún tiene conciencia y sentimientos humanos, decide emprender un viaje para salvar y regresar a su hermana a la normalidad y localizar al demonio responsable de la muerte de su familia, convirtiéndose en un asesino de demonios

Esta breve sinopsis puede sonar muy parecida a muchas otras historias del género, sin embargo, episodio a episodio se desarrolla una historia con un atractivo particular en donde es imposible no sentir empatía por cada personaje en pantalla. Y es que el protagonista principal de la historia, Tanjiro, posee un carisma diferente a los personajes de otros shonen, como el mismo Naruto, Eren Jaeger de Attack on Titan, Luffy de One Piece o Shinji Ikari de Evangelion, quienes tienen una personalidad un tanto irritante o gritona y que la realidad es que cansan después de verlos un rato en pantalla.

Animación top

Asimismo, otro diferenciador clave son los fines del mismo protagonista, pues podemos ver que en Demon Slayer existe un motivo con fundamentos por el cual suceden las acciones que mueven a Tanjiro, caso contrario por ejemplo a Dragon Ball o Pokemon cuya determinación final es ser el más fuerte, o ser el campeón solo porque sí.

La trama de Demon Slayer es totalmente lineal, por lo que no le es difícil mostrar congruencia desde que inicia, y el ritmo nunca da descanso, no hay capítulos de relleno y en cada episodio hay algo importante para mostrarnos y al igual que con Tanjiro, los personajes secundarios brillan con luz propia así como los enemigos son intimidantes y tenebrosos.


Aunado a esto, es de recalcar la forma en cómo crea y libera tensión entre escenas, ya que podemos pasar de una batalla con carga violenta como una decapitación y un instante después, ver a algún personaje diciendo o haciendo un chiste que jamás se siente forzado, sino por el contrario es reconfortante luego de sufrir minutos de incertidumbre o nerviosismo.

Por último, la animación corre a cargo del estudio Ufotable y se siente totalmente cinematográfica e impulsada por una bella banda sonora y buen trabajo de paleta de colores, por lo que tanto escenas de acción o batallas siempre logran mantener al borde del asiento, como las escenas melancólicas tocan fibras sensibles.

Segunda Temporada

Con apenas 26 episodios transmitidos de su primera temporada y una impresionante película han quedado abarcados los tomos del manga hasta el volumen 8, quedando aún pendientes de ser animados 15 volúmenes y 136 capítulos del mismo, por lo que el ánime bien podría extenderse por 3 o 4 temporadas más.


La segunda temporada de Demon Slayer está planeada para que llegue a Latinoamérica en octubre de este mismo año por la plataforma Crunchyroll y sin duda nos traerá más acción y escenas que quedarán como dentro de las mejores en la historia del ánime.

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