Crítica de ‘El rostro de la medusa’, de Melisa Liebenthal (37MardelPlataFF)

Presentada en la Competencia Internacional, el segundo largometraje de Liebenthal explora la identidad y la percepción del yo.
¡Ayúdanos compartiendo nuestro contenido!
3.0 out of 5.0 stars

En el El rostro de la medusa, Marina se despertó y no era la misma. Su rostro no le pertenecía, se había modificado por completo. Ante la incertidumbre y desesperación, recorrió varios especialistas que no supieron darle la respuesta que necesitaba. Sin más que hacer, debió lidiar con esta nueva versión, alejada de todo lo que una vez conoció.

El rostro de la medusa (2022). Dirección: Melisa Liebenthal. Guion: Agustín Godoy y Melisa Liebenthal. Fotografía: Inés Duacastella. Edición: Florencia Gómez García. Dirección de arte: Lucas Koziarski. Sonido: Mercedes Gaviria. Música: Inés Copertino. Producción: Eugenia Campos Guevara, Agustín Gagliardi (Gentil Cine, Zona Audiovisual). Elenco: Rocío Stellato, Vladimir Durán, Federico Sack, Irene Bosch y Roberto Liebenthal. Duración: 75 minutos. Nuestra opinión: Buena.

Cuando nuestro aspecto cambia, nuestro ‘yo’ también lo hace. Y eso genera una mezcla de sentimientos, tanto buenos como negativos, que aumentan ante la mirada del otro. En El rostro de la medusa la identidad es el tema central que revoluciona la vida de Marina (Rocío Stellato). Encontrarse dentro de la crisis de idas y vueltas que la llevan a redescubrir sus deseos a través de la impulsividad. Como sucede con Pablo, estudiante de la facultad donde es docente, y con quien termina formando una especie de vínculo sexoafectivo.

|Te podría interesar:  CRÍTICA DE ‘SUBLIME’, DE MARIANO BIASIN (37MARDELPLATAFF)

Asimismo, dentro de esta narrativa podemos encontrar una referencia a La metamorfosis‘ de Kafka. Claro que en vez de ahondar en el cómo de la transformación, nos presenta el después, dándole otra impronta a la problemática. También es interesante la elección del título ya que las medusas no tienen cara. Esto es un paralelismo con la protagonista que al tener dos rostros diferentes, no se encuentra en ninguno.

Liebenthal dedica gran parte del film en la utilización de metáforas con animales, mostrando imágenes de archivo de zoológicos y acuarios. Aunque, por momentos, puede cansar un poco. Sin embargo, gracias a la utilización de un lenguaje cómico y la reflexión constante del eje central, termina siendo una película interesante con varias subtramas por revelar.

Esta crítica forma parte de nuestra cobertura del 37° Mar del Plata Film Festival

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.